Y es que yo nunca habia entrado a un cafe con piernas.
De verdad, jamas lo habia hecho. Mi fama infundada de bohemio hace creer que tengo tarjeta de descuento en cuanto topples, café con piernas y amigo habitual de damas que usufructúan del comercio sexual. Bueno, en el ultimo gremio si tengo varias y notabilisimas amigas (tengo una fijación con la prostitución, jamas he sido cliente pero las admiro a morir)pero en fin, no había entrado a un café con piernas o al menos no uno de ese tipo.
Había pasado cerca de algunos y cuando veia una puerta abierta sapeaba con intriga, pero nada mas que para sonreír si veia a una niña media desnuda o la sorpresa de la cantidad de tipos en el lugar. Pues bien mis niños, mi debut en estas lides fue en un local donde trabaja (ahora mi nueva magdalena inspiradora) Paola Brandon.
Quiero aclarar que no me interesa hacer un apostolado ni condenando ni dandole un empujon a estos negocios, ya que estos junto a los topples me dejan una sensacion de tristeza mas que calentura.
Y es que si vuelvo a escribir de mujeres que viven de estímulos ajenos, pensare esta bella Jezabel de curvas perfectas, sonrisa tatuada y postura erótica. Pensare en su desfachatez de fantasia sexual andante, su talla precisa y su mirada libidinosa que te hace creer por segundos que tu tambien eres la de ella.
Bueno, no paso nada del otro mundo, solo sirvio su cafe, hablamos de su show en las noches y que se mataba de lunes a domingo por mantener a su familia en un excelente pasar. El hecho de que estuviera totalmente desnuda en sus curvas perfectas solo era un distractorio en nuestra conversación que disimule cuanto pude.
Y claro nuestras mantenedoras de ilusiones ganan muy bien, aun cuando tienen que lidiar con tipos feisimos, de mal olor y simplemente de medios degenerados. Pero este submundo donde todos los varones nos sentimos ricos y bellas sílfides nos acosan, hay ciertas reglas no enunciadas de respeto y sociabilidad.
Ya han pasado varios meses desde mi ultima visita, pero a veces paso cerca y debo confesar que me tiento en entrar y ser rico mientras me dure el café y solo por unas lucas. Pero claro, vuelvo a pensar correctamente y sigo pensando que prefiro ser un gil anti rico y vivir en la realidad que engañarme.... claro si un amigo me invita no le puedo decir que no, seria descortés.
De verdad, jamas lo habia hecho. Mi fama infundada de bohemio hace creer que tengo tarjeta de descuento en cuanto topples, café con piernas y amigo habitual de damas que usufructúan del comercio sexual. Bueno, en el ultimo gremio si tengo varias y notabilisimas amigas (tengo una fijación con la prostitución, jamas he sido cliente pero las admiro a morir)pero en fin, no había entrado a un café con piernas o al menos no uno de ese tipo.
Había pasado cerca de algunos y cuando veia una puerta abierta sapeaba con intriga, pero nada mas que para sonreír si veia a una niña media desnuda o la sorpresa de la cantidad de tipos en el lugar. Pues bien mis niños, mi debut en estas lides fue en un local donde trabaja (ahora mi nueva magdalena inspiradora) Paola Brandon.
Quiero aclarar que no me interesa hacer un apostolado ni condenando ni dandole un empujon a estos negocios, ya que estos junto a los topples me dejan una sensacion de tristeza mas que calentura.
Y es que si vuelvo a escribir de mujeres que viven de estímulos ajenos, pensare esta bella Jezabel de curvas perfectas, sonrisa tatuada y postura erótica. Pensare en su desfachatez de fantasia sexual andante, su talla precisa y su mirada libidinosa que te hace creer por segundos que tu tambien eres la de ella.
Bueno, no paso nada del otro mundo, solo sirvio su cafe, hablamos de su show en las noches y que se mataba de lunes a domingo por mantener a su familia en un excelente pasar. El hecho de que estuviera totalmente desnuda en sus curvas perfectas solo era un distractorio en nuestra conversación que disimule cuanto pude.
Y claro nuestras mantenedoras de ilusiones ganan muy bien, aun cuando tienen que lidiar con tipos feisimos, de mal olor y simplemente de medios degenerados. Pero este submundo donde todos los varones nos sentimos ricos y bellas sílfides nos acosan, hay ciertas reglas no enunciadas de respeto y sociabilidad.
Ya han pasado varios meses desde mi ultima visita, pero a veces paso cerca y debo confesar que me tiento en entrar y ser rico mientras me dure el café y solo por unas lucas. Pero claro, vuelvo a pensar correctamente y sigo pensando que prefiro ser un gil anti rico y vivir en la realidad que engañarme.... claro si un amigo me invita no le puedo decir que no, seria descortés.
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